Orientación Laboral vs. Inserción Laboral

Como responsable de programas de formación y empleo, el valor de mi trabajo al finalizar el proyecto se mide en la inserción laboral de l@s participantes.

Al principio hablabamos solo de Orienteación LaboralDar las claves para crear un CV, preparar una entrevista de trabajo, enviar una carta de presentación, buscar ofertas…

Cuando la cosa se fue complicando y el desempleo fue aumentando, se comenzó a hablar de la “mejora de la empleabilidad” se trata de trabajar de forma individualizada las capacidades y habilidades del participante para que cuando termine el proyecto, tenga un abanico más amplio de posibilidades de encontrar trabajo.

Y cuando termina, medimos la inserción laboral de esas personas que hemos formado en una ocupación, y nos encontramos con la realidad del mercado de trabajo. Para insertar laboralmente hemos analizado el mercado de trabajo al que se van a dirigir l@s participantes, hemos analizado los perfiles ocupacionales, hemos contactado con las empresas y hemos dado a conocer las bondades del proyecto y la calidad del aprendizaje que han recibido.
Hemos recurrido a los servicios de intermediación, a los que solo se tiene acceso una vez finalizado el proyecto, y se vuelve a empezar a llevar papeles, a darse de alta en oficinas virtuales, a participar en sesiones presenciales de orientación.

Pero hasta ahí puedo leer…como decían en el 1,2,3…que más puedo hacer si finalmente las empresas no contratan porque l@s participantes son mayores, porque otros programas de formación facilitan prácticas para que les conozcan en el puesto de trabajo, porque si los contratan es para eventos concretos o para puntas de trabajo?

Y comienza la insatisfacción por no poder coordinar todos los dispositivos desde el inicio y no tener acceso a programas que facilitan la realización de prácticas reales en empresas porque ya se ha tenido un tiempo de aprendizaje con un contrato sin posibilidad de prácticas porque son programas públicos.

Como se compatibiliza la inserción laboral con la orientación laboral? Como mejorar los resultados de inserción laboral en los programas de formación y empleo?

Cosas que hacer en “Andalucía”…después de muerto??

Parafraseando a la magnífica película, “Cosas que hacer en Denver…” parece que en Andalucía la política está muerta ante la situación de desempleo, seguimos sin respuestas a la mayor tasa de parados de la historia, y en período pre-electoral echo de menos un gran debate sobre soluciones a esta situación crítica.

No es justo para los andaluces la autocomplacencia de nuestros gobernantes, que ante una situación grave y estructural solo tienen recetas coyunturales que copian una y otra vez con el único objetivo de maquillar las listas de desempleados.

Sin entrar a valorar las consecuencias de la Reforma Laboral: despidos más baratos, cambios funcionales y geográficos, acuerdos laborales fuera de la negociación colectiva… la realidad es que también se hace necesario un cambio en las Políticas Activas de Empleo.

En Andalucía estamos en el 23%??? de tasa de paro y en Grecia que parece que va a quebrar solo llegan al 13% y en el resto de Europa al 9%.

Independientemente del vértigo de las cifras, hay que ir a la raiz del problema.

Un gobierno anterior cambió las prestaciones y hay que elegir entre distintos períodos para calcular la prestación. Pero en vez de cambiar esta situación se ofrecen parches de 400 y picos de euros por distintas circunstancias.

Pero luego nos encontramos que personas que cobran esas prestaciones o la ayuda familiar rechazan trabajos para no perderlas porque con esa cantidad al menos pagan la hipoteca o el alquiler.

A los políticos responsables de las políticas activas de empleo se les olvida que son eso…ACTIVAS no PASIVAS. Que no se trata de pagar por hacer cursos, que hay que facilitar las condiciones para que las empresas generen empleo, porque son las empresas las que contratan.

Sugerencias muchas:

1) Que el cálculo de la prestación sea por los períodos reales de trabajo, y que la incorporación al empleo suponga un paréntesis y no se pierda esos períodos.

2) Que los programas de formación y empleo sean más cortos y no remunerados, en vez de certificados de profesionalidad completos desarrollar modulos de competencias.

3) Que la retribución de los participantes en programas de formación y empleo sea menor, esos 400 y pico de la ayuda familiar por ejemplo, para que quienes participen lo hagan motivados por la ocupación y no por el sueldo.

4) Que todo el ahorro en parches para formación y de menor retribución de formación y empleo  se invierta en las cotizaciones de seguridad social de las empresas para que contraten a los participantes en estos programas.

5) Que al igual que hay convenios internacionales con determinados paises en los que a sus ciudadanos se les exime de pagar impuestos durante 5 años, se haga una política similar con las  empresas que creen empleo.

6) Cambiar la mentalidad subvencionara  a las empresas y ofrecer urgentemente  el acceso a financiación ventajosa en función del número de empleos que se creen con la inversión a realizar.

Y podemos seguir… seguro que todos tenemos ideas y sugerencias y ahora es el momento de hacerla llegar a todos los partidos políticos ya que parece que solo tienen viejas ideas para viejos problemas.

Inserción Laboral vs Orientación Laboral

Como responsable de programas de formación y empleo, el valor de mi trabajo al finalizar el proyecto se mide en la inserción laboral de l@s participantes.
Al principio hablabamos solo de Orienteación Laboral. Dar las claves para crear un CV, preparar una entrevista de trabajo, enviar una carta de presentación, buscar ofertas…
Cuando la cosa se fue complicando y el desempleo fue aumentando, se comenzó a hablar de la “mejora de la empleabilidad” se trata de trabajar de forma individualizada las capacidades y habilidades del participante para que cuando termine el proyecto, tenga un abanico más amplio de posibilidades de encontrar trabajo.
Y cuando termina, medimos la inserción laboral de esas personas que hemos formado en una ocupación, y nos encontramos con la realidad del mercado de trabajo. Para insertar laboralmente hemos analizado el mercado de trabajo al que se van a dirigir l@s participantes, hemos analizado los perfiles ocupacionales, hemos contactado con las empresas y hemos dado a conocer las bondades del proyecto y la calidad del aprendizaje que han recibido.
Hemos recurrido a los servicios de intermediación, a los que solo se tiene acceso una vez finalizado el proyecto, y se vuelve a empezar a llevar papeles, a darse de alta en oficinas virtuales, a participar en sesiones presenciales de orientación.
Pero hasta ahí puedo leer…como decían en el 1,2,3…que más puedo hacer si finalmente las empresas no contratan porque l@s participantes son mayores, porque otros programas de formación facilitan prácticas para que les conozcan en el puesto de trabajo, porque si los contratan es para eventos concretos o para puntas de trabajo?
Y comineza la insatisfacción por no poder coordinar todos los dispositivos desde el inicio y no tener acceso a programas que facilitan la realización de prácticas reales en empresas porque ya se ha tenido un tiempo de aprendizaje con un contrato sin posibilidad de prácticas porque son programas públicos.
Como se compatibiliza la inserción laboral con la orientación laboral? Como mejorar los resultados de inserción laboral en los programas de formación y empleo?

El aprendiz vs. Generación nini

Dos programas en la misma cadena, con jóvenes como protagonistas, pero con escenarios que parecen que están en las antípodas. 

Como insertadora laboral, que no orientadora (algún dia estableceré lo que para mi es la diferencia), estos dos programas me resultan llamativos ya que se puede analizar el perfil profesional de los participantes desde la comodidad del sofá.

Pero me siento horrorizada con el gran abismo que existe entre las dos realidades de estos jóvenes.

Por un lado,en El Aprendiz, jóvenes con carreras universitarias, master, idiomas, cursos…en busca de una oportunidad laboral en una gran empresa, que transmitian una imagen de ambición y competitividad necesaria a esos niveles.

Como insertadora laboral, quizás hubiera sido difícil trabajar con ellos porque la opción de seguir formándose para cubrir sus áreas de mejora me resulta insuficiente en una situación de partida como la suya, sin embargo para aquellos que no lo consiguieron la frustación fué enorme y si que habría que trabajar con ellos a descubrir en su interior que no ha sido negativo, que no ha sido un fracaso sino un paso más para conseguir el objetivo final que se han propuesto en su trayectoria profesional.

Pero con los chicos de la generación nini, si que es dificil. Y no por las circunstancias sino que además, son la gran mayoría de los chavales con los que trabajo diariamente. En este caso, es imposible trabajar con ellos áreas de mejora porque casi habría que empezar de cero. No tienen habilidades sociales, no las que necesitan las empresas, no tienen responsabilidad y creen que pueden fallar a quienes confian en ellos porque nada tiene importancia. ¿Como trabajar con ellos para que encuentren trabajo? O peor ¿como trabajar con ellos para que mantengan un puesto de trabajo?

En este sentido es importante hacerles entender todo lo que les queda que aprender, que tienen que hacer un esfuerzo que hasta ahora no han realizado y que tienen que admitir el concepto de autoridad en la empresa si quieren trabajar, quizás ayudaría que se les dejara de pagar por no hacer nada y por pasar el tiempo en programas en los que solo se pretende mantenerlos ocupados fuera de las listas de parados.

Es mucho el trabajo que tenemos que realizar para conseguir obtener resultados positivos en la inserción laboral de jóvenes, pero seguimos haciendolo con ilusión, solo espero que este programa también les haga entender a sus entornos cercanos, familia y amigos, que seguir en esa línea no les lleva a ningún sitio.

¿Talento o Mediocridad?

Últimamente leo muchas noticias y blogs donde se habla de la necesidad de captar y retener el talento en la empresa.  También algunas tendencias que dicen que se gestionan recursos materiales pero no humanos y que hay que gestionar el talento de las personas que trabajan en las empresas.

Pero desgraciadamente, también estoy viendo como la cruda realidad de la crisis asoma a las redes , y se empieza a comentar como en muchos casos, se ha convertido en necesidad estar presentes en las mismas como alternativa a la búsqueda de empleo tradicional.

Hay algunos comentarios sobre el valor de personas conocidas que siendo magníficos profesionales, hoy se ven abocados a tirar de recursos en redes profesionales y de la, eufemísticamente llamada, gestión de contactos para hacerse visibles, y como algunos de ellos utilizan el concepto de “freelance” para dar a entender su disponiblidad para cualquier trabajo.

Reflexionando sobre ambos aspectos,  y analizando algunas experiencias de las que he sido testigo en los últimos días me hago la siguiente pregunta ¿realmente la empresa está buscando talento o se conforma con mediocridad?

Algunas empresas han reconocido que en estos momentos de crisis, el mercado laboral se convierte en una oportunidad de fichar buenos profesionales por sueldos muy bajos para su categoría debido a la escasez de  ofertas adecuadas a sus perfiles.

Pero en el otro extremo, existe la política de connivencia, de jefes mediocres que ante la posibilidad de contratar buenos profesionales, se decantan por profesionales mediocres con más padrinos que curriculum, ya que un buen profesional con éxitos demostrados y amplia experiencia se puede volver en su contra, y ante una posible regulación de plantilla ser más valioso para la dirección que él mismo, ya que le supera en formación y experiencia.

Esta es la triste realidad en muchas empresas, ante el talento y la brillantez eligen mediocridad.

Algo más para iniciar una aventura empresarial

crearempresaRetomando las reflexiones surgidas en un debate en la red Linkedin sobre los centros de iniciativas empresariales, a partir de mi experiencia personal me gustaría establecer cuáles son mis criterios a la hora de comenzar una aventura empresarial.

Mi primera iniciativa empresarial  se inició en un CEEI, fue una buena opción porque en un momento en el que el mercado inmobiliario no permitia la posibilidad de tener un despacho propio, nos facilitó el comienzo de la empresa y servicios básicos de administración.

Estos servicios hoy también lo ofrecen centros de negocios, aunque no evidentemente a los mismos precios, pero igualmente efectivos respecto al ahorro de costes y a una buena estrategia de costes variables al iniciar la actividad.

Respecto a los viveros de empresas, como los de las Cámaras de Comercio, que conozco ampliamente, os comento que su funcionamiento es similar, quizás la diferencia está en los servicios que ofrecen, acceso a la Ventanilla Única que ayuda y mucho a la creación de la empresa (este servicio está abierto a todos los emprendedores) pero quizás el servicio más importante es el acceso a una formación gerencial de calidad a través de los cursos de creación y consolidación de empresas, que combinan la formación y la consultoría personalizada.

Y resalto este punto, porque he trabajado muchos años en la motivación a la creación de empresas, y lo que he detectado es que la gente joven se dejan llevar hacia el autoempleo como salida profesional, pero nadie les explica cómo se gestiona realmente la empresa, como se negocia con bancos, como se gestionan los recursos humanos…como mucho reciben información sobre los trámites para la creación y las subvenciones que pueden obtener…y así luego hay un grado de mortalidad tan elevado de pequeñas empresa.

Llevo muchos años trabajando en pos a que ese criterio prevalezca frente a la necesidad de conseguir objetivos de inserción a costa del autoempleo, y luego esas personas que anteriormente nunca se habían planteado esa alternativa se quedan sin más apoyo que el hecho de que le hayan gestionado una subvención que llega tarde y mal.

Por eso siempre he apostado por apoyar los proyectos, además de con el acceso a instalaciones con costes más bajos a los de mercado, por un apoyo directo a través de formación y consultoría. Creo que es la única forma de consolidar los proyectos.

buscar trabajo, algo no funciona

En el mundo de la blogosfera se habla mucho de como buscar trabajo, pero hay algo que no funciona.

Creo que en una situación como la que estamos atravesando de destrucción continuada de puestos de trabajo, todos debemos remar en la misma dirección.

No entiendo los compartimentos estancos que una persona que inicia la búsqueda de trabajo, porque no es un empleo, se busca desesperadamente un trabajo, se encuentra.

Cuando se dirige a servicios de orientación, encuentra información sobre como realizar su CV, como enfrentar una entrevista… pero no pueden informarle de los puestos de trabajo a los que presentar su CV porque eso es intermediación y para ello tiene que ir la Oficina de “Empleo” para actualizar sus datos.

En esta actualización de datos, se encuentra con una codificación de actividades como demandante, que en muchos casos ni conoce ni entiende, y lo que es peor, la persona que tiene enfrente tampoco.

Esto explica porque profesionales con experiencia tienen que conocer exactamente cual es el perfil que una determinada empresa solicita en su oferta de trabajo para poder ser seleccionado, porque si no es exactamente el mismo ni siquiera sale su nombre en el sondeo.

En el caso de no tener experiencia es casi peor, porque con que tengas algún estudio terminado entras en la calificación de auxiliar administrativo, y solo hay que preguntarle a las empresas cuando solicitan este puesto cual es la problemática con la que se encuentran para cubrirlo.

Si la opción elegida es la búsqueda de empleo por internet, si mínimamente tiene un poco de conocimiento de la red e investiga sobre el funcionamiento sobre los portales, encuentra opiniones nada favorables y parece que si no eres de Madrid o Barcelona poco puedes encontrar con este sistema.

Que nos queda? Llegamos a la panacea de la búsqueda de trabajo: la gestión de contactos. Ahora resulta que lo que antes se llamaba “enchufe” es algo muy moderno hoy y que denominamos “networking” y que parece que es la única forma de encontrar trabajo realmente.

Y yo me pregunto, si al final tenemos que recurrir a los amigos, que es lo que no funciona en la intermediación y en la orientación, privada o pública?

Cuanto dinero público se dedica a externalizar servicios y a modernizar oficinas, y cuantas personas están trabajando en estos servicios, para que el resultado sea que tenemos que acudir a nuestros contactos para encontrar trabajo.

Ante propuestas de reforma del mercado de trabajo, paralelamente  habría que analizar seriamente que está pasando también con las estructuras que deberían de apoyar  a los demandantes a encontrar trabajo, sino seguiremos encontrandonos con la pescadilla que se muerde la colbusqueda de empleoa.

crear empresa para bajar el paro?

Ayer se produjo en tv un momento anecdótico. Hablaban sobre una chica que había sido rechazada para un puesto de trabajo por estar demasiado formada. Estaba un gurú de la economía y comentó que él solo pensaba, si en la cola de 300 personas para las pruebas, no habría uno solo que se atreviera a crear su propia empresa.

En ese momento, le preguntaron a un señor que había hecho muchos kilómetros andando desde Andalucía porque era autónomo y no le pagaban lo que le debían, y había tenido que cerrar la empresa y despedir a sus trabajadores. Evidentemente, la contestación fué que para él había sido una ruina personal y familiar y que nunca más volvería a intentarlo.

Esto me hizo recordar cuantas veces, cuando hablamos de inserción laboral en los programas de formación y empleo, te encuentras con los políticos de turno y con algunos técnicos que te venden la moto de que su proyecto es viable porque van a crear una empresa cuando terminen, bueno ellos no, los participantes que ni siquiera saben el oficio antes de entrar.

Desgraciadamente, la única información que dan a los pobres que convencen es las subvenciones que les van a conseguir y la forma jurídica que tienen que adoptar. Nadie les habla del inmenso riesgo personal, familiar y económico que hay que asumir para crear una empresa.

Ante esta situación que se vuelve cíclica siempre que las circunstancias económicas no permiten generar puestos de trabajo, y que se “empuja” a miles de personas al autoempleo, yo pediría prudencia y que se sea muy cauto antes de hablar de creación de empresas para garantizar unos resultados de inserción en estos programas.

Apuesto por iniciativas de emprendedores para emprendedores como son los Iniciadores que se están desarrollando en distintas ciudades  para contactar con otras personas con iniciativas y con empresarios de éxito que te dan a conocer la realidad de asumir los riesgos, para que seriamente se dé un paso hacia adelante.

Y también una apuesta por programas de acompañamiento, como por ejemplo, los que ponen en marcha la Fundación YNCIDE junto a las Cámaras de Comercio, que con el nombre ya define exactamente cuál es el valor del mismo… Programa de creación y consolidación de empresas.

Estos son dos ejemplos que conozco y seguro que hay más, y que responden a lo que creo que hay que primar a la hora de asesorar a alguien para crear una empresa: asumir riesgos, conocerlos, saber gestionar y contar con apoyos que te permitan consolidar el proyecto.

Espero que no caigamos en la falacia de la creación de empresas para rebajar las cifras del paro.

Bienvenid@

Comienzo hoy un nuevo blog en el que me gustaría aportar “píldoras de optimismo” para enfrentar el momento en el que estamos.

Quiero con este blog que me conozcais, que conozcais mi trabajo y desde mi experiencia comentar temas que me apasionan y me llevan a seguir investigando y trabajando.

Bienvenid@s a todas las personas que paséis por aquí y espero que al hilo de las conversaciones que vayan surgiendo nos conozcamos mejor.

Un saludo

Rosario Rodríguez Barranquero

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